← Blog 3 de septiembre de 2026

Personal de temporada: ¿mantenerlo o esperar que vuelva?

Encuentras a una persona de temporada que resulta ser buena. Cuando acaba la temporada, ¿la mantienes sabiendo que pesará en la nómina los meses bajos, o esperas que vuelva el año que viene? No es una pregunta trivial — es una decisión que vale una cifra precisa, no una intuición.

Personal de temporada: Coste de sustitución 50–200%, ¿Salen las cuentas? ?

Encuentras a una persona que trabaja contigo durante la temporada. Resulta adecuada para el trabajo. ¿Qué haces cuando acaba la temporada? ¿Decides mantenerla aun sabiendo que será un peso en la nómina, o esperas simplemente que vuelva la temporada siguiente?

El coste de dejarla marchar

Parece la opción más sencilla: acaba la temporada, acaba el contrato, ya veremos el año que viene. Pero «ya veremos» tiene un coste que rara vez se pone por escrito. Según la Society for Human Resource Management (SHRM), sustituir a una persona formada cuesta de media entre el 50 % y el 200 % de su salario anual, entre selección, formación y productividad perdida en los primeros meses. Para un puesto de temporada las cifras absolutas son menores, pero la proporción se mantiene: quien ya has formado bien vale más que quien tendrás que formar desde cero, esperando que sea igual de bueno.

El coste de mantenerla

Mantenerla, sin embargo, tampoco es gratis. Fuera de temporada el trabajo baja, y un sueldo fijo sobre unos ingresos que se reducen pesa en la cuenta de resultados justo cuando el margen ya es más estrecho. La pregunta real no es «conviene mantenerla o no» en abstracto — es si el negocio, en los meses bajos, puede permitirse de verdad ese peso, o si lo descubrirá solo mirando el extracto bancario a fin de mes.

Una decisión, no una esperanza

El problema de «ojalá vuelva» es que no es una decisión — es un aplazamiento. Mientras tanto, la persona buena que has encontrado puede aceptar una oferta en otro sitio, y al inicio de la temporada siguiente te encuentras formando a otra desde cero, con el mismo riesgo de antes.

La elección correcta depende de un número preciso: cuánto margen tienes de verdad en los meses bajos para absorber ese coste. Quien lo conoce, decide. Quien no lo conoce, espera.

Una pregunta para quien lleva un negocio pequeño de temporada: si tuvieras que mantener a tu mejor persona también en los meses muertos, ¿sabes ya si las cuentas saldrían?

Fuente: Society for Human Resource Management (SHRM), estimaciones del coste de sustituir a un empleado formado.